Barnizar muebles: efectivo, gratificante y entretenido

Ahora que vienen días más cortos y jornadas de frío, lluvias y viento, a uno le apetece más quedarse en casa al lado del fuego o de la calefacción, ¿verdad? Como las manualidades y los trabajos de restauración de muebles son buenas maneras de invertir los ratos de ocio de forma productiva, en el post de hoy vamos a explicar algunos consejos y consideraciones a tener en cuenta a la hora de barnizar muebles.

En el caso de los barnizados sobre maderas que no han sido tratadas previamente, debemos saber que se trata de un trabajo particularmente gratificante y provechoso, puesto que ya partimos de una madera atractiva, con un encanto innato y natural que, al fin y al cabo, tan solo aspiramos a mantener y a realzar con el barnizado. Para barnizar este tipo de madera, será necesario igualar su superficie, empezando a lijarla bien con una lija de grano fino. De esta forma lograremos abrir bien los poros, pero habrá que procurar no provocar hendiduras debidas a una falta de suavidad durante el proceso. Tras limpiar el polvo resultante, para evitar que se quede pegado en forma de grumos al quedar acabado, utilizaremos un tapaporos que nos permita alisar e igualar o rellenar las zonas de madera que necesitan ser selladas para favorecer un mejor pintado. Para eso, diluiremos un tapaporos con disolvente nitro y le daremos una capa extensa con una brocha. Tras el secado, lijaremos otra vez.  En cuanto al barniz, este puede ser incoloro, teñido o barnizado con barniz-tinte. Una vez elegido el barniz, daremos una primera capa de producto y esperaremos 24 horas antes de proceder a dar una segunda mano de barniz. El resultado será precioso y sorprendente.

Si, por el contrario, la madera que deseamos barnizar ha sido ya tratada o pintada con anterioridad, será recomendable valorar hasta qué punto se encuentra en buen estado o si, por el contrario, su aspecto es deplorable o mejorable. En caso de que la superficie esté en mal estado, lo ideal será proceder a retirar los restos del barniz anterior, bien con un quitapinturas o bien con una lija de grano fino. De esta forma, podremos igualar y dejar suave y lisa la superficie de la madera antes de proceder a barnizarla siguiendo los mismos pasos que hemos desarrollado en el párrafo anterior.

Si, por el contrario, la superficie está en buen estado, tan solo habrá que limpiar la superficie con agua, detergente y antigrasa antes de lijarla con una lija fina. Después, tras limpiar los restos de polvo, tocará empezar el proceso de barnizado.

¿Os ha parecido interesante este artículo? Os animamos a dar una nueva vida a vuestros muebles y a conservarlos de la mejor manera posible realizando procesos como el que hemos detallado en este post. Si os planteáis barnizar algún mueble próximamente, no olvidéis que en Mallorquímica encontraréis todos los productos y materiales necesarios para lograr un barnizado de calidad y absolutamente perfecto. ¡Que no os hagan pintar (ni barnizar) dos veces! Confiad en la experiencia y profesionalidad de Mallorquímica y no os arrepentiréis.

 

 

 

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